martes, 3 de febrero de 2026

Codex Seraphinianus, edición cuarenta aniversario, Luigi Serafini, Rizzoli International, 2021

¿Por dónde empiezo? Empiezo por Luigi Serafini (1949).  Este simpático muchacho italiano tenía 27 años cuando, en su caluroso departamento cerca de Piazza di Spagna, en la mítica y siempre bella Roma, empezó a dibujar, maquinar, imaginar, desbrozar y machacar sus lápices de colores en hojas tipo canson en las que objetos estrambóticos, mundos raros, máquinas incoherentes, ciencia ridícula, construcciones insensatas y criaturas fantásticas empezaron a tomar forma de la mano y al compás de un alfabeto inventado y una creatividad ilustrativa alucinada. Corría el año 1976, y Serafini hervía de ideas, aunque parecieran inconexas. A estas alturas este muchacho ya se desempeñaba como diseñador industrial, arquitecto y artista plástico, prácticas profesionales que sin lugar a dudas influenciaron la alquimia constructiva del universo alegórico y surrealista que asombra en cada página del Codex. Serafini tardó casi tres años en terminar los dibujos y la escritura loca. Y debieron pasar dos años más (1981) para que el editor Franco Maria Ricci se atreviese a publicar la obra de este joven italiano lleno de coraje y vitalidad creativa. En aquel lejano 1981 se imprimieron unas 5000 copias en dos volúmenes. Y la bola de nieve empezó a rodar.

Con el correr de los años Franco Maria Ricci imprimió otras ediciones en Italia y en otros países. Hasta allí, nada extraño. Lo que resulta insólito es que el libro tuvo traducciones en diversos idiomas (¿?); lo cual resulta raro, ya que los textos son de escritura automática y en un lenguaje inventado que no tienen sentido. Mi duda siempre fue: ¿se necesita un traductor para un libro que ni el autor sabe qué dice? Alguno de ustedes me puede decir, y con razón, que quizás el libro tiene un prólogo, o epílogo, o introducción que merece ser leída. Y sí, tienen razón, pero me parece que la gracia del Codex es que es 100 x 100 delirante, catatonicamente conceptual, y de una amalgama de disparates ilustrados que aún me asombran.

Pero no se asusten con lo que digo. Los que siguen este blog ya saben que me encantan los libros ilustrados y creativos y por lo tanto el Codex Seraphinianus es una fiesta intuitiva para los sentidos que lo deseen (en mi caso, los sentidos visuales y táctiles). El libro no cansa, siempre asombra, y a cada pasada se descubren detalles que en el hojeo anterior parecían no estar. 

Si bien el Codex nunca fue un best seller de venta de millones de ejemplares, y nunca pasó más allá de ser una rareza para bibliófilos y gente rara y orillera, un creciente número de intelectuales, escritores, ensayistas y científicos han escrito muchísimo acerca de él. El Codex es un libro de culto, reservado a un pequeño círculo de seguidores y admiradores del talento y originalidad de Luigi Serafini.

Como absoluta fan de los libros, y una serafiniana de ley, aspiré y soñé tener un Codex de primera edición, el que se había publicado en dos volúmenes y por Ricci en 1981. Como el bolsillo nunca me ha dado para mucho, tuve que descartar esa compra. Y entonces, puse mis antenas en órbita para poder adquirir la edición deluxe limitada y numerada de 300 ejemplares de Rizzoli en 2013. Pero luego de tenerla en mano, decidí no comprarla y esperar. Supuse que en el 40 aniversario se lanzaría una nueva edición, quizás con alguna sorpresa. Y mi espera no fue en vano, ya que en 2021 Rizzoli lanzó una edición majestuosa, con una calidad de papel alucinante, e incorporando nuevos dibujos inéditos de Serafini, y un folleto escrito por el propio Serafini. 












martes, 6 de enero de 2026

There Was an Old Lady Who Swallowed a Fly, libro troquelado e interactivo de Jeremy Holmes, Chronicle Books, 2010

El multi premiado diseñador gráfico e ilustrador estadounidense Jeremy Holmes tiene un toque especial a la hora de desplegar su talento en el finísimo arte de los libros para niños. Ya desde su debut con el fantástico There was an old lady who swallowed a fly, que ganó el muy prestigioso premio BolognaRagazzi Opera Prima Award en 2010, confirmó con creces que es un muchacho talentoso, con buen gusto, sensible y muy imaginativo.

El libro protagonista de esta nota tiene una ingeniería de papel complicada y una estructura de soporte de la parte central (que se abre y despliega) que representó un desafío de impresión y diseño mayúsculo. Tengan en cuenta también que la parte superior fija posee un parte móvil en los ojos (que se cierran) que se acciona al dar vuelta la última página de cartón de ilustración.   

La temática del libro es la famosa canción de cuna y poema infantil ingleses del mismo nombre que data de 1872 (aunque algunos disputan la fecha) con letra de Frank Green y música de Alfred Lee (también este dato no me ha sido posible constatarlo con plena seguridad). En 1952, y ya en Estados Unidos, se registró una variación de la canción y poema ingleses con una letra modificada de Rose Bonne y música de Alan Mills.  

¿Que en qué consiste el poema popular tan bellamente ilustrado por Jeremy Holmes? Trata de una vieja señora que se traga una mosca, y traga una araña para atrapar la mosca; y traga un pájaro para que coma la araña que debía atrapar la mosca; y traga un gato para que cace el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca; y seguido a todo eso se traga un perro para que cace al gato que debía cazar el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca que se había tragado la señora (todo ello, con evidente peligro de muerte); y como si todo ello fuese poco, la señora también se traga una serpiente con la intención que se coma el perro que debía cazar al gato que debía cazar el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca. Y al final, la señora también se tragó una vaca para que se coma la serpiente y todo lo demás; y tras la vaca se tragó un caballo, y recién allí se murió. 

Es importante que les aclare tres cosas: no entiendo cómo un poema y canción ya registrados se pueden volver a registrar bajo otro nombre. Segundo, el libro que aparece en las fotos carece del guardapolvos original. Y tercero, hay otros ilustradores y diseñadores gráficos que también han publicado otras versiones en formato libro de este poema/canción. Pero en mi muy humilde opinión, este libro es el mejor. 







jueves, 1 de enero de 2026

The Human Body, A Fascination See-Through View Of How Our Body Works, Wishing Well Books, Primera Edición de 1993

La fascinación que me produce este libro no tiene límites. Ya lo hojeé miles de veces. De adelante para atrás, de atrás para adelante. Y cada día y cada hora que pasa me convenzo que es una de esas joyas que han pasado desapercibidas en el magma de publicaciones didácticas y destinadas, mayormente, al público infantil.

The Human Body se publicó en el Reino Unido a principios de 1990, y luego tuvo una edición en Estados Unidos bajo el sello editorial Wishing Well y el servicio de impresión de Joshua Morris Publishing, también propiedad de Reader´s Digest Association desde 1991. Curiosamente, en el siglo XXI tanto Wishing Well, Reader´s Digest Association y Joshua Morris Publishing han sido completamente absorbidas por la mega casa editorial Trusted Mega Brands, cuyos designios al momento de escribir este artículo me son desconocidos.

¿Pero de qué va el libro? Pues es un libro de 16 páginas (7 hojas de cartón encerado de altísima calidad) ilustradas a doble cara, troqueladas en tapa e interior y con transparencias 3D de doble cara realizadas en acetato. En el libro encontrarán breves y sencillas pero maravillosas descripciones y explicaciones sobre la piel, los músculos, el esqueleto; los sistemas respiratorio, digestivo, circulatorio, urinario, reproductivo y nervioso; y también lo que implica respirar, los sentidos y la sangre. ¿Y todo ello se ha logrado poner en un libro de 16 páginas? Pues sí. Brillante y que me hace reflexionar.

La edición de Estados Unidos respeta la británica en la diagramación, los textos de los troqueles y 3D originales. La ilustración y diseño del libro corrió por cuenta de Tim Odam (TJO Design, Bath, England). Y los textos y explicaciones tuvieron las correcciones y asesoría de los doctores Luisa Dillner, Peter Abrahams (dos médicos que son también son escritores); y el doctor Tom Snow. La edición de Estados Unidos posee un prólogo mínimo del doctor Robert J. Fabiny.