sábado, 18 de julio de 2026

Whistle, Kristine Snodgrass y De Villo Sloan, Asemic Front Series, 2020

La pandemia de 2020 fue caldo de cultivo para multiplicidad de experimentaciones grupales entre artistas multidisciplinarios, creadores digitales, ilustradores, fotógrafos y escritores. Durante aquel ya lejano 2020 todos estuvimos encerrados, agazapados y tremebundos, apostillados por la latencia de una enfermedad que no daba tregua ni concesiones; y así y todo, la creación explotó, embelleció nuestras almas en aquellos momentos tan oscuros, y liberó nuestras ganas de componer a partir de lo dado, imaginado y vivido. Fue durante ese contexto de zozobra e indefinición que el libro de arte y poesía asémica Whistle salió a la palestra y jugó a tener un nicho de retención donde mantenerse. 

Whistle es creación de los escritores, artistas plásticos y editores Kristine Snodgrass y De Villo Sloan. El libro es un cruce entre la sensación de amenazante latencia y peligro invisible que una pandemia de Covid generó como disparador creativo y catarsis artística; y la necesidad imperiosa de salir del claustro de automatismo autoimpuesto y el derribo cáustico de las limitaciones creativas; todo ello resuelto apelando a la creatividad e intercambio digital del proceso de escritura, ilustración y armado de este proyecto colaborativo. Fue así como Snodgrass y Sloan, de manera virtual y con la presión de que el proyecto no lograse una masa crítica para cuajar en lo narrativo, intercambiaron, mezclaron, dispararon y trocaron formas, bocetos, garabatos, planos, dibujos y collages y de todo esta alquimia polisémica nació Whistle.

Queridos lectores: si llegaron hasta acá y todavía no adivinaron o intuyeron qué es la escritura asémica, pues los pongo en autos. Básicamente, en los textos asémicos no se puede leer lo que está escrito; el texto plasmado allí suele tener forma de garabato, alfabeto inconexo y texto amorfo sin sentido. Si bien es cierto que en la escritura asémica la semántica no existe, ya que no hay palabras que podamos reconocer como formadoras de sentido y que tengan significado, sus líneas, sinuosidades y composiciones cobran dimensión simbólica al hallarse dentro de una pieza compositiva artística mayor en el que la estructura, aspecto y siluetas en trazo forman y encuadran la composición. Es por eso que muchos teóricos consideran que la escritura asémica está comprendida dentro de lo que hoy se llama arte asémico. Y es precisamente allí, me parece, que es donde puedo ubicar este libro: confluencia artística entre dos intelectuales que piensan la expresión asémica como aglutinante y dínamo creativo. 

Creo, sin embargo, que escribir sin palabras, o escribir de manera que no sea legible, no significa que no tenga sentido. Ese es un punto en el que quiero detenerme, porque todo aquello realizado a partir de una expresión comunicativa y artística tiene significado e interpretación, aunque no sean evidentes ni notorias. Y aquí entran en juego las competencias culturales de los que contemplan, disfrutan o tienen ante sí una obra de escritura asémica. Estoy segura que los artistas Kristine Snodgrass y De Villo Sloan han tenido en cuenta todo esto para conformar esta obra colaborativa, de integración y experimentación.









The Frog Princess, libro de cuentos anónimo ilustrado por Ivan Bilibin e impreso en talleres Goznak de Moscú en 1974

"La Princesa Rana" es un cuento de hadas que forma parte del folclore eslavo en lo que hoy es Rusia. El cuento tiene múltiples versiones a lo largo y ancho de Europa, y con el correr de los siglos ha ido modificando su mensaje, moraleja y paradoja. En el caso de este libro, que data de 1974 y que fue impreso en los ya legendarios talleres Goznak, la narración da cuenta de un rey que propone a sus tres hijos lanzar una flecha en diferentes direcciones para encontrar a sus futuras esposas. Hasta ahí, todo bien. El problema es que el menor de los hermanos tiró la flecha y la agarró una rana. Rana que no era una rana sino una princesa víctima de un maleficio. Y hasta aquí les cuento, pues lo que pretendo es que consigan el texto en papel, pdf u online, y lo lean y disfruten.

La razón por la cual me ha parecido importante escribir en este blog sobre esta versión soviética de este cuento eslavo, con ilustraciones del extraordinario dibujante ruso Ivan Bilibin (1876-1942) y traducción de Bernard Isaacs, es que fue publicado en 1974 y en inglés, es decir, en plena guerra fría, y con autorización del Ministerio de Finanzas de la URSS, todo esto claramente detallado en su interior. ¿No es raro? Sí, es raro. Y es raro por varias cosas: 

- La primera: los talleres Goznak (que existen desde 1917) son conocidos y reconocidos a nivel mundial por la calidad de impresión en billetes, monedas, pasaportes, documentación oficial de estado y estampillas tanto en la era soviética como la rusa; también imprimen para otros países. Dicho lo cual, es inusual pensar que esta imprenta haya dedicado tiempo a imprimir un cuento para niños en papel de altísima calidad, y en inglés.

- La segunda: el traductor, a los efectos de su rastreo y biografía, no existe en la era digital. ¿Fue un alias, ocultó su identidad...?

- La tercera: ¿No les parece extraño que en plena era comunista el Ministerio de Finanzas de la extinta URSS haya publicado un cuento de hadas en el que sus protagonistas son zares, príncipes y seres mitológicos? ¿No es que eran ateos, odiaban a la realeza, y los mitos y leyendas eran contrarias a las ideas de la revolución?

Si alguno de ustedes puede ayudar a develar el misterio, pues lo deja escrito en la casilla de comentarios. Desde ya, gracias.







viernes, 19 de junio de 2026

The Painted Page, Italian Renaissance Book Illumination 1450-1550, Jonathan J. G. Alexander (compilador), Prestel, 1994, libro en inglés de impresión alemana

El arte de la iluminación, es decir, el arte de decorar e ilustrar libros de manera artística y manual, ha existido desde el siglo 400 DC; aunque en buena parte del siglo XX y lo que va del siglo XXI ha caído casi en desuso. La realidad es que contratar a un experto miniaturista de renombre internacional para decorar manualmente un libro artesanal es un gasto astronómico que solo muy pocos millonarios y excéntricos con abultada cuenta bancaria pueden permitirse. He de decir, sin embargo, que durante la larga historia de los libros iluminados sus mecenas y consumidores siempre estuvieron en el rango de los opulentos, los poderosos o la nobleza acaudalada. Entonces, el tipo de comprador y posible destinatario de estas verdaderas obras de arte no ha cambiado a través de los siglos.

Las páginas iluminadas en libros manuscritos (y también impresos) han sido y es una forma de embellecimiento costoso y muy laborioso que requiere la asistencia de un verdadero maestro de la composición en miniatura y que además sea experto en la elaboración artesanal de pigmentos, variaciones cromáticas y colores naturales. Cabe recordar que hasta la aparición de la imprenta hacia 1440 los libros se escribieron a mano, y el material de las hojas del codex solía ser el papiro, cuero, papel de vitela y otros materiales que permitían pintar tanto miniaturas como detalladísimas ilustraciones sobre esas superficies.

Suele pensarse que la iluminación es un arte decorativo de páginas asociado al antiguo libro cristiano de oración o los textos religiosos, sobre todo los litúrgicos e incunables. Pero no es así, ya que existieron también grandes maestros y artistas de la iluminación de libros en el mundo islámico y el hebreo. Además es importante que les diga que los expertos suelen clasificar tres grandes períodos de la iluminación de libros: Antiguo (200 DC al 600 DC), Edad Media (entre fines del siglo V al XVIII DC, y que engloba diferentes corrientes artísticas europeas); y el corto pero trascendental Renacimiento Italiano, sobre todo el período comprendido entre los años 1450-1550. Muchos expertos coinciden que durante esos 100 años dieron a luz los más bellos, magnificentes y superlativos dibujos e ilustraciones de libros. Y sobre ellos trata, precisamente, el libro que deseo presentarles a continuación. 

The Painted Page, Italian Renaissance Book Illuminations fue en su momento el libro souvenir y catálogo oficial de una de las exposiciones sobre libros iluminados del renacimiento italiano más espectaculares del mundo. La exhibición tuvo el mismo nombre del libro, y se desarrolló en dos locaciones diferentes: Royal Academy of the Arts, de Londres (que pudo visitarse entre octubre de 1994 y enero de 1995); y The Pierpont Morgan Library, New York (que pudo visitarse entre mediados de febrero de 1995 hasta el 7 de mayo de 1995). 

La diagramación del libro, la reproducción de las miniaturas y su calidad de impresión son maravillosas. Y también es maravillosa la fantástica decisión de acompañar cada placa con su correspondiente explicación, atribución y análisis. Además, el libro cuenta con tres ensayos escritos por los académicos Jonathan J. G. Alexander, Giordana Mariani Canova y Lilian Armstrong que acompañan a las 137 placas iluminadas que forman de este volumen. La compilación del material escrito y artístico estuvo a cargo de Jonathan J. G. Alexander. 

Poseo la edición publicada en inglés por la casa alemana Prestel en 1994.

Para finalizar, les cuento que este catálogo está dividido en varios capítulos que abordan diferentes períodos del renacimiento italiano y su incidencia en la iluminación de libros: textos litúrgicos, manuscritos, libros catálogos, textos humanistas y clásicos; libros de horas, rezos, coros, historia, geografía, y mitos y fábulas.







 




domingo, 24 de mayo de 2026

The Bob Dylan Scrapbook, 1956-1966, Simon & Schuster, 2005

Este libro interactivo y participativo fue mentado como la contrapartida perfecta del documental No Direction Home: Bob Dylan, estrenado en 2001 y con dirección del gran Martin Scorsese. A partir del nombre del film, resulta obvio que la cinta tiene como protagonista al impredecible Bob Dylan en la que, quizás, fue su época más friccional y revulsiva: el lustro entre 1961 y 1966, es decir, su transición de emergente cantautor folk a su naciente faceta como rockero y su año sabático debido a un accidente de moto. Hay una diferencia sustancial entre el documental y el libro-álbum, y es que mientras el film se centra en el período comprendido entre el ´61 y el ´66; el texto va más atrás, es decir, arranca en 1956.

Confieso que no soy fan de Dylan (este libro se lo regalé a mi marido para su último cumpleaños) pero este álbum me encanta. El contenido es muy cuidado y con grandes detalles, y la presentación y formato  es impecable. Básicamente, se trata de un álbum narrado en el que se insertaron recortes de periódicos, fotos, anuncios, fichas de conciertos, letras, boletos de shows y facsímiles de todo tipo que todo fan de Dylan debe tener en la biblioteca y que, seguramente, disfrutará con amor y agradecimiento. 

El libro (con su correspondiente caja contenedora, CD con entrevistas y todo el arte y facsímiles dentro de él) contó con el armado y diseño de la talentosísima Joanna Price (que en aquel momento trabajaba para Becker & Mayer, la casa editorial que tuvo a su cargo la diagramación, producción y armado del álbum). Los textos del libro corrieron por cuenta de siempre efectivo Robert Santelli; y el copyright de la obra pertenece a Grey Water Park Productions. 

Les cuento una curiosidad: este scrapbook (palabra horrible, como ya saben) salió editado en 2005 por Simon & Schuster. De por qué hubo tantas manos envueltas en la publicación (dos casas editoriales, una productora artística), lo desconozco. Aunque puedo suponer que se debió a la magnitud y fama de la persona protagonista del libro (Dylan) y su enorme caudal de fans (lo que luego, por supuesto, se traduciría en un Best Seller y la consiguiente lluvia de dinero).

 










domingo, 8 de marzo de 2026

Classic American Artists, Four Jigsaw Puzzles To Piece Together, The Five Mile Press Pty Ltd, 2007

Compré este libro en la venta de fin de año que se organiza en la Biblioteca Pública de Santa Fe, la capital del estado de New Mexico. Lo compré por atípico, extraño y muy original. Es la primera vez en mi vida que me cruzo con un libro de estas características (que se desarma y vuelve a armar encajando y respetando la forma original); y es la primera vez que adquiero un libro cuyo alma mater es la famosa y prestigiosa casa de publicaciones australiana The Five Mile Press. 

Este libro consta de cuatro rompecabezas de color e impresión maravillosa que reproducen cuatro cuadros famosos de pintores estadounidenses: "In the Box", de Mary Stevenson Cassatt; "Roseate Spoonbill, Platalea Leucorodia", de John James Audubon; "Snap the Whip", de Winslow Homer (esta es la pintura que se muestra en la tapa del libro); y el fabuloso "Travelling Carnival, Santa Fe", de John French Sloan. De manera muy intuitiva y agradable, los editores pusieron las biografías de los pintores en la página de cartón rígido impar, dejando el lado par para los rompecabezas. A manera de epílogo, el libro posee en sus últimas dos páginas un muy breve resumen de los movimientos y temas que han ocupado a los artistas de Estados Unidos desde su independencia hasta mediados del siglo XX. 

El libro es de enorme calidad, excelente diseño, y han tenido muy buen gusto en elegir pinturas fotogénicas y bellas para los rompecabezas. La edición estuvo a cargo, como ya comenté, de The Five Mile Press, la primera edición salió en 2007, y la escritora Bronwyn Collie fue la responsable de los textos explicativos de este hermoso proyecto interactivo. 












The Voynich Manuscript, Dr Stephen Skinner, Dr Rafal Prinke & Dr René Zandbergen, Watkins Media Limited, 2017

Una de las razones por las que tengo este blog es porque amo la estética, el misterio y la magia incandescente de los libros. Alguna vez un visitante de este sitio me criticó porque no lo he dedicado a ahondar en literatura, escritores o ensayistas. Y mi respuesta fue que esta bitácora es un lugar que he reservado para libros, y sobre todo, aquellos que me gustan y me llaman la atención. Los libros reseñados aquí son de todo tipo, color y forma, y eso ha quedado más que evidenciado en el contenido que ustedes pueden disfrutar en este humilde lugar.

En esta ocasión, me gustaría escribir sobre un libro que examina con detenimiento el manuscrito Voynich, aquel que nadie entiende, pero al que muchos rinden honores e incontables estudios.  Los pongo un poco en contexto: en 1912 un comerciante de libros polaco de apellido Voynich adquirió un codex escrito en una lengua extraña y con muy raros dibujos y diagramas; lo compró sin saber a ciencia cierta qué hacer con el, ya que en su momento no logró interesar a coleccionistas ni inversores para que lo adquieran. Al fallecimiento de Voynich, lo heredó su viuda, y luego una amiga de ésta, que se lo vendió a un comerciante de libros de apellido Kraus. En 1969 Kraus finalmente lo donó a la Universidad de Yale, lugar donde se encuentra actualmente en la Beinecke Rare Book and Manuscript Library. 

Pero la historia del Voynich va muchísimo más atrás, mas o menos al año 1404 o 1438, que es cuando alguien, no se sabe quién, escribió y dibujó el manuscrito en una lengua que nadie entiende, y con dibujos en los que se mezclan el esoterismo, magia, imaginación, alquimia, botánica y ciencias raras. Según las investigaciones, el misterioso escritor del Voynich era diestro, lo que escribió está registrado de izquierda a derecha, y los dibujos, originalmente en tinta oscura, fueron coloreados con posterioridad.

Se especula mucho con respecto a qué dice o no dice el Voynich. ¿Es un tratado de ciencias, un texto de fantasía, una broma? No se sabe. Y lo más curioso, es que expertos en decodificación, encriptación y hasta la inteligencia artificial no han podido develar el misterio. 

El libro consta de unas 240 hojas de vellum o vitela, es decir, piel de ternera muy fina y pulida, y mide unos 24 x 16 cm por 5 centímetros de espesor. Es decir, es un libro de pequeñas dimensiones si es que se lo compara con otros manuscritos de la época. Otro tema muy interesante es que se ha podido constatar que el orden actual de las hojas y bifolios no corresponde con el original; es más, se cree que el Voynich ha cambiado varias veces de configuración y de tapas, quizás por capricho de sus poseedores. Los expertos también creen que al manuscrito le faltan hojas. 

En cuanto a las pocas certezas que se tienen con respecto al Voynich, puedo nombrar unas pocas. Se sabe, por los dibujos y diagramas, que habla de plantas (la mayoría son imaginarias o no existen ni existieron); que habla de cosmografía y astrología (en algunos dibujos se reconocen claramente astros y planetas que sí existen); sobre medicina, botánica y terapias curativas del agua; y sobre preparaciones herbales y farmacéuticas (pero no se entiende cuáles son).

Pues bien, ya los puse en autos de qué va el manuscrito Voynich, pero aún no dije una sola palabra sobre el fantástico libro que lo reproduce con una calidad fotográfica y de detalle excepcional. En 2017 los expertos en el estudio del Voynich Dr Stephen Skinner, Dr Rafal Prinke y Dr René Zandbergen publicaron, bajo el sello editorial Watkins, una edición sublime que nos muestra al Voynich en todo su esplendor. El libro posee una soberbia introducción del Dr Skinner, y un análisis exhaustivo del manuscrito a cargo de los doctores Prinke y Zandbergen en el que nos familiarizan con la descripción del texto, sus secciones, su historia y estudios recientes. El libro trae una soberbia bibliografía de consulta, y como ya dije, las fotos del Voynich son extraordinarias. 









martes, 3 de febrero de 2026

Codex Seraphinianus, edición cuarenta aniversario, Luigi Serafini, Rizzoli International, 2021

¿Por dónde empiezo? Empiezo por Luigi Serafini (1949).  Este simpático muchacho italiano tenía 27 años cuando, en su caluroso departamento cerca de Piazza di Spagna, en la mítica y siempre bella Roma, empezó a dibujar, maquinar, imaginar, desbrozar y machacar sus lápices de colores en hojas tipo canson en las que objetos estrambóticos, mundos raros, máquinas incoherentes, ciencia ridícula, construcciones insensatas y criaturas fantásticas empezaron a tomar forma de la mano y al compás de un alfabeto inventado y una creatividad ilustrativa alucinada. Corría el año 1976, y Serafini hervía de ideas, aunque parecieran inconexas. A estas alturas este muchacho ya se desempeñaba como diseñador industrial, arquitecto y artista plástico, prácticas profesionales que sin lugar a dudas influenciaron la alquimia constructiva del universo alegórico y surrealista que asombra en cada página del Codex. Serafini tardó casi tres años en terminar los dibujos y la escritura loca. Y debieron pasar dos años más (1981) para que el editor Franco Maria Ricci se atreviese a publicar la obra de este joven italiano lleno de coraje y vitalidad creativa. En aquel lejano 1981 se imprimieron unas 5000 copias en dos volúmenes. Y la bola de nieve empezó a rodar.

Con el correr de los años Franco Maria Ricci imprimió otras ediciones en Italia y en otros países. Hasta allí, nada extraño. Lo que resulta insólito es que el libro tuvo traducciones en diversos idiomas (¿?); lo cual resulta raro, ya que los textos son de escritura automática y en un lenguaje inventado que no tienen sentido. Mi duda siempre fue: ¿se necesita un traductor para un libro que ni el autor sabe qué dice? Alguno de ustedes me puede decir, y con razón, que quizás el libro tiene un prólogo, o epílogo, o introducción que merece ser leída. Y sí, tienen razón, pero me parece que la gracia del Codex es que es 100 x 100 delirante, catatonicamente conceptual, y de una amalgama de disparates ilustrados que aún me asombran.

Pero no se asusten con lo que digo. Los que siguen este blog ya saben que me encantan los libros ilustrados y creativos y por lo tanto el Codex Seraphinianus es una fiesta intuitiva para los sentidos que lo deseen (en mi caso, los sentidos visuales y táctiles). El libro no cansa, siempre asombra, y a cada pasada se descubren detalles que en el hojeo anterior parecían no estar. 

Si bien el Codex nunca fue un best seller de venta de millones de ejemplares, y nunca pasó más allá de ser una rareza para bibliófilos y gente rara y orillera, un creciente número de intelectuales, escritores, ensayistas y científicos han escrito muchísimo acerca de él. El Codex es un libro de culto, reservado a un pequeño círculo de seguidores y admiradores del talento y originalidad de Luigi Serafini.

Como absoluta fan de los libros, y una serafiniana de ley, aspiré y soñé tener un Codex de primera edición, el que se había publicado en dos volúmenes y por Ricci en 1981. Como el bolsillo nunca me ha dado para mucho, tuve que descartar esa compra. Y entonces, puse mis antenas en órbita para poder adquirir la edición deluxe limitada y numerada de 300 ejemplares de Rizzoli en 2013. Pero luego de tenerla en mano, decidí no comprarla y esperar. Supuse que en el 40 aniversario se lanzaría una nueva edición, quizás con alguna sorpresa. Y mi espera no fue en vano, ya que en 2021 Rizzoli lanzó una edición majestuosa, con una calidad de papel alucinante, e incorporando nuevos dibujos inéditos de Serafini, y un folleto escrito por el propio Serafini. 












martes, 6 de enero de 2026

There Was an Old Lady Who Swallowed a Fly, libro troquelado e interactivo de Jeremy Holmes, Chronicle Books, 2010

El multi premiado diseñador gráfico e ilustrador estadounidense Jeremy Holmes tiene un toque especial a la hora de desplegar su talento en el finísimo arte de los libros para niños. Ya desde su debut con el fantástico There was an old lady who swallowed a fly, que ganó el muy prestigioso premio BolognaRagazzi Opera Prima Award en 2010, confirmó con creces que es un muchacho talentoso, con buen gusto, sensible y muy imaginativo.

El libro protagonista de esta nota tiene una ingeniería de papel complicada y una estructura de soporte de la parte central (que se abre y despliega) que representó un desafío de impresión y diseño mayúsculo. Tengan en cuenta también que la parte superior fija posee un parte móvil en los ojos (que se cierran) que se acciona al dar vuelta la última página de cartón de ilustración.   

La temática del libro es la famosa canción de cuna y poema infantil ingleses del mismo nombre que data de 1872 (aunque algunos disputan la fecha) con letra de Frank Green y música de Alfred Lee (también este dato no me ha sido posible constatarlo con plena seguridad). En 1952, y ya en Estados Unidos, se registró una variación de la canción y poema ingleses con una letra modificada de Rose Bonne y música de Alan Mills.  

¿Que en qué consiste el poema popular tan bellamente ilustrado por Jeremy Holmes? Trata de una vieja señora que se traga una mosca, y traga una araña para atrapar la mosca; y traga un pájaro para que coma la araña que debía atrapar la mosca; y traga un gato para que cace el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca; y seguido a todo eso se traga un perro para que cace al gato que debía cazar el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca que se había tragado la señora (todo ello, con evidente peligro de muerte); y como si todo ello fuese poco, la señora también se traga una serpiente con la intención que se coma el perro que debía cazar al gato que debía cazar el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca. Y al final, la señora también se tragó una vaca para que se coma la serpiente y todo lo demás; y tras la vaca se tragó un caballo, y recién allí se murió. 

Es importante que les aclare tres cosas: no entiendo cómo un poema y canción ya registrados se pueden volver a registrar bajo otro nombre. Segundo, el libro que aparece en las fotos carece del guardapolvos original. Y tercero, hay otros ilustradores y diseñadores gráficos que también han publicado otras versiones en formato libro de este poema/canción. Pero en mi muy humilde opinión, este libro es el mejor. 







jueves, 1 de enero de 2026

The Human Body, A Fascination See-Through View Of How Our Body Works, Wishing Well Books, Primera Edición de 1993

La fascinación que me produce este libro no tiene límites. Ya lo hojeé miles de veces. De adelante para atrás, de atrás para adelante. Y cada día y cada hora que pasa me convenzo que es una de esas joyas que han pasado desapercibidas en el magma de publicaciones didácticas y destinadas, mayormente, al público infantil.

The Human Body se publicó en el Reino Unido a principios de 1990, y luego tuvo una edición en Estados Unidos bajo el sello editorial Wishing Well y el servicio de impresión de Joshua Morris Publishing, también propiedad de Reader´s Digest Association desde 1991. Curiosamente, en el siglo XXI tanto Wishing Well, Reader´s Digest Association y Joshua Morris Publishing han sido completamente absorbidas por la mega casa editorial Trusted Mega Brands, cuyos designios al momento de escribir este artículo me son desconocidos.

¿Pero de qué va el libro? Pues es un libro de 16 páginas (7 hojas de cartón encerado de altísima calidad) ilustradas a doble cara, troqueladas en tapa e interior y con transparencias 3D de doble cara realizadas en acetato. En el libro encontrarán breves y sencillas pero maravillosas descripciones y explicaciones sobre la piel, los músculos, el esqueleto; los sistemas respiratorio, digestivo, circulatorio, urinario, reproductivo y nervioso; y también lo que implica respirar, los sentidos y la sangre. ¿Y todo ello se ha logrado poner en un libro de 16 páginas? Pues sí. Brillante y que me hace reflexionar.

La edición de Estados Unidos respeta la británica en la diagramación, los textos de los troqueles y 3D originales. La ilustración y diseño del libro corrió por cuenta de Tim Odam (TJO Design, Bath, England). Y los textos y explicaciones tuvieron las correcciones y asesoría de los doctores Luisa Dillner, Peter Abrahams (dos médicos que son también son escritores); y el doctor Tom Snow. La edición de Estados Unidos posee un prólogo mínimo del doctor Robert J. Fabiny.