A mediados de 2025 llegó a mis manos este extrañísimo libro alemán, publicado en 1965, año de mi nacimiento, del que mucho no he podido averiguar. Y que internet no tenga casi ningún tipo de datos sobre este libro habla a las claras que es una auténtica rareza. El libro está escrito en alemán, y a pesar que usé un traductor de los llamados "inteligentes" para entender lo que dice, de muy poco me sirvió: el libro está escrito en un alemán desfasado e infantil, con modismos y atajos del alemán federal que ya no existe hace muchos, muchos años; y los juegos de palabras y chistes políticos son enigmáticos y misteriosos para una argentina trasplantada en Estados Unidos en pleno siglo XXI. Créanme que es muy difícil entender humor político de la guerra fría; y sobre todo, si ese humor tiene ya más de 60 años de edad.
¿Por qué considero importante que este libro forme parte de los que selecciono para publicar en este blog? Creo que merece estar aquí por la originalidad de cómo está encarado (es una sátira a la biografía del ex canciller alemán Konrad Adenauer y sus insoportables memorias); por la forma como está armado el libro (simil letra infantil, con dibujos infantiles y comentarios disparatados que solo un niño puede hacer); y porque me gustó el enfoque general, el armado, y lo que en su momento representó esta propuesta en el mercado editorial de aquella tambaleante e insegura Alemania Federal en su camino a reconstruirse y rearmarse.
Como ya les anticipé, el libro es una sátira escrita por el ensayista Karlchen Schmitz (seudónimo del caricaturista alemán Hans Joachim Gerboth), que ridiculiza las memorias del otrora canciller de Alemania Federal Konrad Adenauer (1876-1967), quién permaneció en el cargo de llevar los destinos de esa nación entre 1949 y 1963. Quién nos cuenta la historia en el devenir del libro es un ficticio niño alemán federal, quien reinterpreta muchos acontecimientos de la historia alemana después de la segunda guerra de manera disparatada y absurda, como creo que lo haría cualquier niño con cualquier tipo de acontecimiento político de su país.
Sé que Hans Joachim Gerboth llegó a ser un afamado caricaturista en Alemania, y también sé que publicó la segunda parte de estas memorias (con éxito relativo), como así también se que editó otros libros en el que la voz que relata y dibuja es infantil; pero en todos los casos mencionados, los libros estuvieron siempre dirigidos a un público adulto.
Créanme que no debe haber sido fácil para Gerboth meterse en modo de broma (y no tanto) con Adenauer, que sin lugar a dudas ha sido la personalidad alemana más importante de la segunda mitad del siglo XX. Adenauer fue un hombre muy controvertido, que tuvo muchos claroscuros; pero a la vez su estatura de estadista y estratega logró sobrevivir al paso del tiempo a pesar de las contradicciones y equivocaciones que cometió (ya saben, nadie es perfecto). Entre sus equivocaciones suelen mencionarse el no haber reconocido la existencia de Alemania Oriental; no haber aceptado la reunificación de las dos Alemanias en 1952; en haber dado plena anmistía y cobijo a altos mandos y administradores nazis y haberlos incorporado en su gobierno. Y entre sus aciertos puedo contar que levantó a Alemania Federal de sus cenizas; en 1955 logró hacer volver a casa a miles de prisioneros de guerra nazis que aún quedaban en manos soviéticas; y logró que Alemania Federal ingrese a la NATO y por lo tanto pueda rearmarse y recomponer relaciones amistosas con el resto de los países europeos pertenecientes a la alianza del Atlántico Norte.




