domingo, 8 de marzo de 2026

Classic American Artists, Four Jigsaw Puzzles To Piece Together, The Five Mile Press Pty Ltd, 2007

Compré este libro en la venta de fin de año que se organiza en la Biblioteca Pública de Santa Fe, la capital del estado de New Mexico. Lo compré por atípico, extraño y muy original. Es la primera vez en mi vida que me cruzo con un libro de estas características (que se desarma y vuelve a armar encajando y respetando la forma original); y es la primera vez que adquiero un libro cuyo alma mater es la famosa y prestigiosa casa de publicaciones australiana The Five Mile Press. 

Este libro consta de cuatro rompecabezas de color e impresión maravillosa que reproducen cuatro cuadros famosos de pintores estadounidenses: "In the Box", de Mary Stevenson Cassatt; "Roseate Spoonbill, Platalea Leucorodia", de John James Audubon; "Snap the Whip", de Winslow Homer (esta es la pintura que se muestra en la tapa del libro); y el fabuloso "Travelling Carnival, Santa Fe", de John French Sloan. De manera muy intuitiva y agradable, los editores pusieron las biografías de los pintores en la página de cartón rígido impar, dejando el lado par para los rompecabezas. A manera de epílogo, el libro posee en sus últimas dos páginas un muy breve resumen de los movimientos y temas que han ocupado a los artistas de Estados Unidos desde su independencia hasta mediados del siglo XX. 

El libro es de enorme calidad, excelente diseño, y han tenido muy buen gusto en elegir pinturas fotogénicas y bellas para los rompecabezas. La edición estuvo a cargo, como ya comenté, de The Five Mile Press, la primera edición salió en 2007, y la escritora Bronwyn Collie fue la responsable de los textos explicativos de este hermoso proyecto interactivo. 












The Voynich Manuscript, Dr Stephen Skinner, Dr Rafal Prinke & Dr René Zandbergen, Watkins Media Limited, 2017

Una de las razones por las que tengo este blog es porque amo la estética, el misterio y la magia incandescente de los libros. Alguna vez un visitante de este sitio me criticó porque no lo he dedicado a ahondar en literatura, escritores o ensayistas. Y mi respuesta fue que esta bitácora es un lugar que he reservado para libros, y sobre todo, aquellos que me gustan y me llaman la atención. Los libros reseñados aquí son de todo tipo, color y forma, y eso ha quedado más que evidenciado en el contenido que ustedes pueden disfrutar en este humilde lugar.

En esta ocasión, me gustaría escribir sobre un libro que examina con detenimiento el manuscrito Voynich, aquel que nadie entiende, pero al que muchos rinden honores e incontables estudios.  Los pongo un poco en contexto: en 1912 un comerciante de libros polaco de apellido Voynich adquirió un codex escrito en una lengua extraña y con muy raros dibujos y diagramas; lo compró sin saber a ciencia cierta qué hacer con el, ya que en su momento no logró interesar a coleccionistas ni inversores para que lo adquieran. Al fallecimiento de Voynich, lo heredó su viuda, y luego una amiga de ésta, que se lo vendió a un comerciante de libros de apellido Kraus. En 1969 Kraus finalmente lo donó a la Universidad de Yale, lugar donde se encuentra actualmente en la Beinecke Rare Book and Manuscript Library. 

Pero la historia del Voynich va muchísimo más atrás, mas o menos al año 1404 o 1438, que es cuando alguien, no se sabe quién, escribió y dibujó el manuscrito en una lengua que nadie entiende, y con dibujos en los que se mezclan el esoterismo, magia, imaginación, alquimia, botánica y ciencias raras. Según las investigaciones, el misterioso escritor del Voynich era diestro, lo que escribió está registrado de izquierda a derecha, y los dibujos, originalmente en tinta oscura, fueron coloreados con posterioridad.

Se especula mucho con respecto a qué dice o no dice el Voynich. ¿Es un tratado de ciencias, un texto de fantasía, una broma? No se sabe. Y lo más curioso, es que expertos en decodificación, encriptación y hasta la inteligencia artificial no han podido develar el misterio. 

El libro consta de unas 240 hojas de vellum o vitela, es decir, piel de ternera muy fina y pulida, y mide unos 24 x 16 cm por 5 centímetros de espesor. Es decir, es un libro de pequeñas dimensiones si es que se lo compara con otros manuscritos de la época. Otro tema muy interesante es que se ha podido constatar que el orden actual de las hojas y bifolios no corresponde con el original; es más, se cree que el Voynich ha cambiado varias veces de configuración y de tapas, quizás por capricho de sus poseedores. Los expertos también creen que al manuscrito le faltan hojas. 

En cuanto a las pocas certezas que se tienen con respecto al Voynich, puedo nombrar unas pocas. Se sabe, por los dibujos y diagramas, que habla de plantas (la mayoría son imaginarias o no existen ni existieron); que habla de cosmografía y astrología (en algunos dibujos se reconocen claramente astros y planetas que sí existen); sobre medicina, botánica y terapias curativas del agua; y sobre preparaciones herbales y farmacéuticas (pero no se entiende cuáles son).

Pues bien, ya los puse en autos de qué va el manuscrito Voynich, pero aún no dije una sola palabra sobre el fantástico libro que lo reproduce con una calidad fotográfica y de detalle excepcional. En 2017 los expertos en el estudio del Voynich Dr Stephen Skinner, Dr Rafal Prinke y Dr René Zandbergen publicaron, bajo el sello editorial Watkins, una edición sublime que nos muestra al Voynich en todo su esplendor. El libro posee una soberbia introducción del Dr Skinner, y un análisis exhaustivo del manuscrito a cargo de los doctores Prinke y Zandbergen en el que nos familiarizan con la descripción del texto, sus secciones, su historia y estudios recientes. El libro trae una soberbia bibliografía de consulta, y como ya dije, las fotos del Voynich son extraordinarias. 









martes, 3 de febrero de 2026

Codex Seraphinianus, edición cuarenta aniversario, Luigi Serafini, Rizzoli International, 2021

¿Por dónde empiezo? Empiezo por Luigi Serafini (1949).  Este simpático muchacho italiano tenía 27 años cuando, en su caluroso departamento cerca de Piazza di Spagna, en la mítica y siempre bella Roma, empezó a dibujar, maquinar, imaginar, desbrozar y machacar sus lápices de colores en hojas tipo canson en las que objetos estrambóticos, mundos raros, máquinas incoherentes, ciencia ridícula, construcciones insensatas y criaturas fantásticas empezaron a tomar forma de la mano y al compás de un alfabeto inventado y una creatividad ilustrativa alucinada. Corría el año 1976, y Serafini hervía de ideas, aunque parecieran inconexas. A estas alturas este muchacho ya se desempeñaba como diseñador industrial, arquitecto y artista plástico, prácticas profesionales que sin lugar a dudas influenciaron la alquimia constructiva del universo alegórico y surrealista que asombra en cada página del Codex. Serafini tardó casi tres años en terminar los dibujos y la escritura loca. Y debieron pasar dos años más (1981) para que el editor Franco Maria Ricci se atreviese a publicar la obra de este joven italiano lleno de coraje y vitalidad creativa. En aquel lejano 1981 se imprimieron unas 5000 copias en dos volúmenes. Y la bola de nieve empezó a rodar.

Con el correr de los años Franco Maria Ricci imprimió otras ediciones en Italia y en otros países. Hasta allí, nada extraño. Lo que resulta insólito es que el libro tuvo traducciones en diversos idiomas (¿?); lo cual resulta raro, ya que los textos son de escritura automática y en un lenguaje inventado que no tienen sentido. Mi duda siempre fue: ¿se necesita un traductor para un libro que ni el autor sabe qué dice? Alguno de ustedes me puede decir, y con razón, que quizás el libro tiene un prólogo, o epílogo, o introducción que merece ser leída. Y sí, tienen razón, pero me parece que la gracia del Codex es que es 100 x 100 delirante, catatonicamente conceptual, y de una amalgama de disparates ilustrados que aún me asombran.

Pero no se asusten con lo que digo. Los que siguen este blog ya saben que me encantan los libros ilustrados y creativos y por lo tanto el Codex Seraphinianus es una fiesta intuitiva para los sentidos que lo deseen (en mi caso, los sentidos visuales y táctiles). El libro no cansa, siempre asombra, y a cada pasada se descubren detalles que en el hojeo anterior parecían no estar. 

Si bien el Codex nunca fue un best seller de venta de millones de ejemplares, y nunca pasó más allá de ser una rareza para bibliófilos y gente rara y orillera, un creciente número de intelectuales, escritores, ensayistas y científicos han escrito muchísimo acerca de él. El Codex es un libro de culto, reservado a un pequeño círculo de seguidores y admiradores del talento y originalidad de Luigi Serafini.

Como absoluta fan de los libros, y una serafiniana de ley, aspiré y soñé tener un Codex de primera edición, el que se había publicado en dos volúmenes y por Ricci en 1981. Como el bolsillo nunca me ha dado para mucho, tuve que descartar esa compra. Y entonces, puse mis antenas en órbita para poder adquirir la edición deluxe limitada y numerada de 300 ejemplares de Rizzoli en 2013. Pero luego de tenerla en mano, decidí no comprarla y esperar. Supuse que en el 40 aniversario se lanzaría una nueva edición, quizás con alguna sorpresa. Y mi espera no fue en vano, ya que en 2021 Rizzoli lanzó una edición majestuosa, con una calidad de papel alucinante, e incorporando nuevos dibujos inéditos de Serafini, y un folleto escrito por el propio Serafini. 












martes, 6 de enero de 2026

There Was an Old Lady Who Swallowed a Fly, libro troquelado e interactivo de Jeremy Holmes, Chronicle Books, 2010

El multi premiado diseñador gráfico e ilustrador estadounidense Jeremy Holmes tiene un toque especial a la hora de desplegar su talento en el finísimo arte de los libros para niños. Ya desde su debut con el fantástico There was an old lady who swallowed a fly, que ganó el muy prestigioso premio BolognaRagazzi Opera Prima Award en 2010, confirmó con creces que es un muchacho talentoso, con buen gusto, sensible y muy imaginativo.

El libro protagonista de esta nota tiene una ingeniería de papel complicada y una estructura de soporte de la parte central (que se abre y despliega) que representó un desafío de impresión y diseño mayúsculo. Tengan en cuenta también que la parte superior fija posee un parte móvil en los ojos (que se cierran) que se acciona al dar vuelta la última página de cartón de ilustración.   

La temática del libro es la famosa canción de cuna y poema infantil ingleses del mismo nombre que data de 1872 (aunque algunos disputan la fecha) con letra de Frank Green y música de Alfred Lee (también este dato no me ha sido posible constatarlo con plena seguridad). En 1952, y ya en Estados Unidos, se registró una variación de la canción y poema ingleses con una letra modificada de Rose Bonne y música de Alan Mills.  

¿Que en qué consiste el poema popular tan bellamente ilustrado por Jeremy Holmes? Trata de una vieja señora que se traga una mosca, y traga una araña para atrapar la mosca; y traga un pájaro para que coma la araña que debía atrapar la mosca; y traga un gato para que cace el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca; y seguido a todo eso se traga un perro para que cace al gato que debía cazar el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca que se había tragado la señora (todo ello, con evidente peligro de muerte); y como si todo ello fuese poco, la señora también se traga una serpiente con la intención que se coma el perro que debía cazar al gato que debía cazar el pájaro que debía deglutir la araña que debía atrapar la mosca. Y al final, la señora también se tragó una vaca para que se coma la serpiente y todo lo demás; y tras la vaca se tragó un caballo, y recién allí se murió. 

Es importante que les aclare tres cosas: no entiendo cómo un poema y canción ya registrados se pueden volver a registrar bajo otro nombre. Segundo, el libro que aparece en las fotos carece del guardapolvos original. Y tercero, hay otros ilustradores y diseñadores gráficos que también han publicado otras versiones en formato libro de este poema/canción. Pero en mi muy humilde opinión, este libro es el mejor. 







jueves, 1 de enero de 2026

The Human Body, A Fascination See-Through View Of How Our Body Works, Wishing Well Books, Primera Edición de 1993

La fascinación que me produce este libro no tiene límites. Ya lo hojeé miles de veces. De adelante para atrás, de atrás para adelante. Y cada día y cada hora que pasa me convenzo que es una de esas joyas que han pasado desapercibidas en el magma de publicaciones didácticas y destinadas, mayormente, al público infantil.

The Human Body se publicó en el Reino Unido a principios de 1990, y luego tuvo una edición en Estados Unidos bajo el sello editorial Wishing Well y el servicio de impresión de Joshua Morris Publishing, también propiedad de Reader´s Digest Association desde 1991. Curiosamente, en el siglo XXI tanto Wishing Well, Reader´s Digest Association y Joshua Morris Publishing han sido completamente absorbidas por la mega casa editorial Trusted Mega Brands, cuyos designios al momento de escribir este artículo me son desconocidos.

¿Pero de qué va el libro? Pues es un libro de 16 páginas (7 hojas de cartón encerado de altísima calidad) ilustradas a doble cara, troqueladas en tapa e interior y con transparencias 3D de doble cara realizadas en acetato. En el libro encontrarán breves y sencillas pero maravillosas descripciones y explicaciones sobre la piel, los músculos, el esqueleto; los sistemas respiratorio, digestivo, circulatorio, urinario, reproductivo y nervioso; y también lo que implica respirar, los sentidos y la sangre. ¿Y todo ello se ha logrado poner en un libro de 16 páginas? Pues sí. Brillante y que me hace reflexionar.

La edición de Estados Unidos respeta la británica en la diagramación, los textos de los troqueles y 3D originales. La ilustración y diseño del libro corrió por cuenta de Tim Odam (TJO Design, Bath, England). Y los textos y explicaciones tuvieron las correcciones y asesoría de los doctores Luisa Dillner, Peter Abrahams (dos médicos que son también son escritores); y el doctor Tom Snow. La edición de Estados Unidos posee un prólogo mínimo del doctor Robert J. Fabiny.